Mentiras y verdades
Linda campesina de
mensajes amorfos quería ser Tarzán. Que todos vieran sus películas y que le dieran una estatuilla
peluda por su amor a la humanidad. Se salvó de la condena peluda por ser menor
de edad. Aún así, tubo que cantar en un reformatorio social. Cuando salió del asunto social conoció a un Ser Divino que se enamoró de
ella. De vez en cuando invocan a otros
seres para no sentirse solos. Las cosas típicas y eso. Linda ahora tiene muchas
cosas que contar y una agenda apretada.
Reflejo
Quizás te han hecho odiarme,
detestarme…
Pero este silencio
habla por sí solo. ¿No crees?
Es un silencio
incómodo, carismático…
Digno de quienes lo
habitan.
Los que nos dirigen desearían
Que fuésemos robots programados,
Sin entrañas ni
sentimientos.
Nosotros no librar más
batallas en nombre de otros.
Tenemos nuestras ideas,
Y eso hace que nos
admiremos,
Pero nos da vergüenza
mirarnos a la cara.
Es lo normal…
Quizás esta sea la
proeza del ser humano,
Que nuestra conciencia se cuele en nuestras calamidades,
Que no les deje paso.
Porque todos lo somos ¿No?
Humanos, humanos…
Nadie se salva de esta
condena,
Y el que cree
salvarse,
No tiene nada.
Nada…
Y en la nada habita.
Tú dices que la
interpretación ha sido buena,
Que te ha hecho
pensar.
Me felicitas y
charlamos.

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